- La región pasó de 247 concesiones registradas en agosto del 2025 a 510 en 2026.
- El nuevo análisis de Conservación Amazónica – ACCA muestra este crecimiento en paralelo a un fuerte aumento de las detecciones de dragas en los ríos amazónicos y deforestación durante los últimos dos años.
La minería en Loreto no solo mantiene su presencia en los ríos donde ya había sido detectada. En los últimos dos años, la actividad se ha incrementado en distintas cuencas de la región. Un nuevo análisis satelital de Conservación Amazónica – ACCA registra 263 nuevas concesiones mineras en lo que va de 2026, principalmente en el ámbito del río Marañón. Con ello, el número de concesiones llega a 510, frente a las 247 registradas en 2025.
Si bien, el aumento de concesiones no significa, por sí solo, que exista minería ilegal en cada una de ellas, el dato adquiere relevancia en una región donde la actividad minera también viene ampliando su presencia en distintas cuencas,y las capacidades del estado por fiscalizar las actividades son muy reducidas. El monitoreo de Conservación Amazónica – ACCA ha contabilizado hasta 1518 detecciones de dragas en 13 ríos de Loreto en el periodo entre 2021-2026. De ellas, 704 corresponden a 2025 y 2026, lo que representa el 46% del registro acumulado.
“Entre los factores que estarían detrás de este avance se encuentran la reducción de los presupuestos destinados a las acciones de interdicción en campo por parte del Ministerio Público, la coyuntura electoral iniciada a mediados de 2025 y, principalmente, el alto precio internacional del oro. Este último sigue siendo un fuerte incentivo para la actividad ilegal, incluso considerando el riesgo de perder parte de la inversión durante los operativos en campo”, señala Sidney Novoa, director de SIG y Tecnologías para la Conservación de Conservación Amazónica – ACCA.

La actividad se intensifica en nuevas cuencas
El cambio es especialmente visible en algunos ríos que hasta hace pocos años registraban una actividad mucho menor.
En el río Mazán, afluente del Napo, se identificaron 72 detecciones entre 2021 y 2026. De ellas, 55 corresponden solo a 2026.
En el Tigre, 67 de las 73 detecciones registradas desde 2021 ocurrieron entre 2025 y 2026. En el Putumayo, el 58 % de las detecciones identificadas desde 2020 también se concentra en esos dos años.
El Nanay continúa siendo uno de los principales focos. Entre 2025 y 2026 se registraron 421 detecciones de dragas y, en agosto de 2026, se llegó a identificar hasta 48 simultáneamente. Adicionalmente, la actividad ya no se limita al cauce del río: en ese mismo periodo se identificaron 20,12 hectáreas de bosque ribereño e inundables pérdidas en zonas asociadas a la extracción de oro mediante dragas.
En el Marañón, específicamente en el distrito de Manseriche, la huella acumulada es aún mayor: 868 hectáreas de deforestación vinculada a la minería, de las cuales 493 (57%)fueron identificadas entre 2025 y 2026.

Una presión que no se limita a retirar dragas
Loreto cuenta con instrumentos legales que restringen la actividad minera en zonas ambientalmente sensibles y prohíben el uso de dragas y otros artefactos similares en sus cursos de agua. Sin embargo, la evidencia muestra que estos han tenido poco o casi nulo impacto respecto en la reducción de la minería ilegal de oro en diferentes puntos de la región.
El desafío, por ello, no se limita a las operaciones de interdicción. Loreto cuenta con características geográficas que desafían aún más la lucha contra la minería ilegal. Posee la mayor extensión territorial a nivel nacional, es la región con menor presencia de infraestructura de conectividad terrestre y adicionalmente, existe muy poca presencia de entidades del estado, lo que dificulta las acciones de control al no poder desplazarse rápidamente entre cuencas para atender estos delitos.
Los datos de los últimos dos años muestran una tendencia clara de que la minería ilegal mantiene su presión sobre los principales ríos de Loreto y, al mismo tiempo, amplía sus frentes hacia nuevas zonas.
Conoce más sobre estos hallazgos en esta presentación elaborada por Sidney Novoa.