Día Mundial del Medio Ambiente: comunidades de Cusco recuperan ecosistemas que almacenan agua frente al retroceso de los glaciares

Cusco, 5 de junio de 2026.- Mientras los glaciares andinos continúan reduciéndose por efecto del cambio climático, cientos de familias de las zonas altoandinas del Cusco trabajan para recuperar uno de los ecosistemas más importantes para la seguridad hídrica del país: los bofedales.

En el marco del Día Mundial del Ambiente, Conservación Amazónica – ACCA comparte los avances de un esfuerzo de restauración comunitaria que, desde 2019, viene transformando paisajes degradados en las provincias de Paucartambo y Quispicanchi, mediante la recuperación de fuentes de agua, la reforestación con especies nativas y la prevención de incendios forestales.

Recuperar las «esponjas» naturales de los Andes

Los bofedales cumplen una función esencial en los ecosistemas de montaña. Actúan como reservorios naturales que captan, almacenan e infiltran agua durante la temporada de lluvias para liberarla gradualmente durante los meses secos.

Sin embargo, la degradación de estos ecosistemas por el cambio climático, los incendios forestales y el sobrepastoreo amenaza cada vez más la disponibilidad de agua para las comunidades altoandinas.

«Uno de los efectos más visibles del cambio climático es la pérdida acelerada de nuestros glaciares. Ecosistemas como los bofedales, los pastizales y los bosques de qeuña dependen de estas fuentes de agua. Por eso es fundamental restaurarlos y fortalecer su capacidad para infiltrar y almacenar agua para las futuras generaciones», explicó Marlene Mamani, especialista en Restauración Andina y Relaciones Comunitarias de Conservación Amazónica – ACCA.

Foto: Efraín Zegarra – ACCA

Las acciones de restauración desarrolladas por las comunidades campesinas con el apoyo técnico de ACCA, en Japu y en el paisaje del Área de Conservación Regional Ausangate —incluyendo Phinaya, Sallani y Sibina Sallma— han permitido recuperar la cobertura vegetal de 80 hectáreas de bofedales y fortalecer su función como reguladores naturales del recurso hídrico.

Bosques nativos para enfrentar la crisis climática

Otro componente clave del programa ha sido la restauración de los bosques montanos de yungas mediante la producción y siembra de especies nativas en viveros comunales. Esta labor se desarrolla con la participación activa de las comunidades campesinas de Idmanosa, Jajahuana, Juan Velasco Alvarado, Ttoccohuaylla y Lucuybamba, ubicadas en los distritos de Paucartambo y Challabamba, en la región Cusco.

Gracias a este esfuerzo conjunto, actualmente se encuentran en proceso de restauración 345 hectáreas de bosques montanos. En total, se han producido y establecido más de 800 mil plantones, de los cuales el 95 % corresponde a especies arbóreas y el 5 % a especies arbustivas nativas. Estas acciones contribuyen a la recuperación de áreas degradadas, la protección de los suelos, la conservación de la biodiversidad y la captura de carbono, fortaleciendo la resiliencia de estos ecosistemas frente al cambio climático.

«Los bosques altoandinos no solo ayudan a conservar el agua. También son importantes sumideros de carbono que contribuyen a reducir los impactos del cambio climático y sostienen actividades económicas fundamentales para las familias que viven en estas zonas», señaló Mamani.

Foto: Efraín Zegarra – ACCA

Comunidades organizadas frente a los incendios

La restauración también ha ido de la mano con el fortalecimiento de la gobernanza local para enfrentar una de las principales amenazas de los ecosistemas andinos: los incendios forestales.

Hasta la fecha se han conformado ocho brigadas comunales de prevención y control de incendios forestales en las comunidades de Japu, Juan Velasco Alvarado, Jajahuana y Lucuybamba. Estas brigadas realizan labores de vigilancia, sensibilización y respuesta temprana para reducir la incidencia de incendios y proteger los ecosistemas restaurados.

Foto: ACCA

Restaurar la naturaleza para sostener la economía local

Además de sus beneficios ambientales, la recuperación de bofedales y pastizales tiene un impacto directo en la economía de las familias altoandinas.

Estos ecosistemas constituyen áreas de pastoreo para alpacas y llamas, una de las principales fuentes de ingresos de las comunidades. Por ello, el programa también promueve el mejoramiento genético de camélidos sudamericanos para incrementar la calidad de la fibra y fortalecer los medios de vida locales.

Para Mamani, el mensaje es claro: «Las comunidades tienen muy presente que sin agua no hay vida. Tampoco hay agricultura, ganadería ni desarrollo posible. Cada acción de restauración, cada árbol plantado y cada bofedal recuperado es una inversión en el futuro de las personas y de nuestros ecosistemas».

En un escenario marcado por el retroceso de glaciares y la creciente presión sobre los recursos hídricos, la experiencia de las comunidades altoandinas del Cusco demuestra que la restauración de ecosistemas puede convertirse en una de las herramientas más efectivas para enfrentar el cambio climático desde el territorio.

Sobre Conservación Amazónica – ACCA

Conservación Amazónica – ACCA es una organización peruana sin fines de lucro que desde 1999 impulsa soluciones innovadoras para conservar la biodiversidad y promover el desarrollo sostenible en la Amazonía andina.

Estas acciones son desarrolladas por Conservación Amazónica – ACCA con el valioso apoyo del programa internacional Acción Andina y Aktion Amazonas.

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